No sé si alguna vez he comentado que me adapto mal, muy mal a los cambios. Sí que dije que no me gustan los cambios de planes y, al fin y al cabo, la vida es una sucesión de planes y eso no es compatible con mi continuo encabezonamiento de tener el control sobre todo lo que me rodea. El descontrol de mi vida, el no saber cómo será el día de mañana es lo que lleva a mis nervios a ocuparme cabeza y corazón y ni yo misma controlar lo que pienso o siento. Ese descontrol sumando al de mi alrededor ya ni que decir tiene que provoca una explosión en mi interior...
Soy de esas que se ponen "el parche antes de que te salga el grano", de esas que quiere todo a la voz de YA, de esas que se agobian y se ahogan en un vaso de agua, de esas que no duermen por la noche si al día siguiente tiene lugar una decisión importante que puede cambiar algo en tu vida y de esas que lloran cuando las cosas no salen como tenía planeado...
Siento que ando perdida, muy muy perdida, que tengo una alteración en el orden de MIS prioridades y que ese terremoto me ha venido impuesto. He subido el escalón de no decidir en mi vida y que decidan por mí, que ya no valen las excusas, lo que QUIERO hacer o lo que NO quiero perder...
Es como si de repente no fuera yo, como si tuviera que metamorfosear obligatoriamente y esa sensación no me gusta nada...
Como cuando construyes una torre, con cartas que llevan escritas las cosas que más te gustan y, de repente, alguien abriera la puerta de la habitación donde te encuentras y una corriente de aire la tirara sin más...
Me siento muy muy rara...especialmente hoy, que en este día siento que la vida que me espera, me queda grande, muy grande...y no porque lo sea, sino porque yo me he encargado de ser pequeña... ¿Lo peor de todo? Que en unos instantes pueden desaparecer pequeñas cosas que te importan demasiado. Momentos que tal vez te pierdas y que la gente no entiende que te haga estar mal... ¿Cómo explicas un sentimiento, una sensación? Y más a personas a las que no te unen nexos de unión...o ¿qué hacer cuando aquellas a las que sí te unen tampoco lo entienden? Porque nadie puede entender el sentimiento, la sensación de otra persona... Y para los ojos de los demás: "tiene solución", "no es para tanto", "tienes que cambiar tu orden de prioridades", "pues haces esto y listo", "qué le vas a hacer"...
No, no estoy acostumbrada a rendirme sin más, a agachar la cabeza y a hacer lo que otros quieren que haga... Mi rutina era elegir, en cada momento, aquello que me aportaba un poquito de felicidad, tan sólo un miligramo, para que en un futuro pudiera mirar atrás y pensar...lo conseguí!
Pero por mucho que nadie lo entienda, si me pierdo un sólo granito de ese instante de felicidad que quería vivir, eso influenciará en mí y porque lo sé, porque estoy tirando la toalla porque ya no está en mí, me siento mal, muy mal y me está cambiando...
Nadie lo entiende, lo sé. Es una tontería...para mí, no lo es. Es importante. Y cada cosa influye en los demás según la importancia que le dé uno mismo...
Odio la frustración, la impotencia y, sobre todo, odio no ser dueña de mi vida.
jueves, 13 de octubre de 2011
jueves, 4 de agosto de 2011
Cambio en el dormitorio
...Para mí mi dormitorio es muy importante. Paso muchas horas en él, vamos la mayor parte del día. Tengo el ordenador, la tele, la cama, es donde me arreglo, donde estudio...así que tiene que ser muy acogedor...
Hace unos meses cambié la ubicación de algunos de los muebles, entre ellos la cama... y aunque en ese momento me parecía la mejor opción, desde hace unos días quería cambiarlo de nuevo, porque echaba de menos su antigua ubicación que, entre otras cosas, era mucho más cómoda (por estar en contacto con la pared).
Así que hoy lo he hecho y parece mentira lo que puede significar eso. Me está dando un relax ver el cuarto de nuevo cambiado...Es verdad que para ubicar algunas cosas es un rollo, pero así hay más espacio y se nota más el verde de mi cuarto que transmite tranquilidad...
Mañana intentaré reubicar algunas cosas más y a lo mejor, cuanto más cambie el cuarto en sí, mejor me sentiré aquí. Mi dormitorio siempre es el reflejo de cómo me siento o de las cosas que vivo, y creo que ya es hora de meterle algunos cambios más =)
¿Os pasa eso a vosotr@s? ¿Cambiáis mucho las cosas de vuestro cuarto? ¿Pasáis mucho tiempo en él y es importante las cosas que tengáis de "decoración" porque refleja vuestra personalidad o sin embargo es un sitio para dormir sin más?
Hace unos meses cambié la ubicación de algunos de los muebles, entre ellos la cama... y aunque en ese momento me parecía la mejor opción, desde hace unos días quería cambiarlo de nuevo, porque echaba de menos su antigua ubicación que, entre otras cosas, era mucho más cómoda (por estar en contacto con la pared).
Así que hoy lo he hecho y parece mentira lo que puede significar eso. Me está dando un relax ver el cuarto de nuevo cambiado...Es verdad que para ubicar algunas cosas es un rollo, pero así hay más espacio y se nota más el verde de mi cuarto que transmite tranquilidad...
Mañana intentaré reubicar algunas cosas más y a lo mejor, cuanto más cambie el cuarto en sí, mejor me sentiré aquí. Mi dormitorio siempre es el reflejo de cómo me siento o de las cosas que vivo, y creo que ya es hora de meterle algunos cambios más =)
¿Os pasa eso a vosotr@s? ¿Cambiáis mucho las cosas de vuestro cuarto? ¿Pasáis mucho tiempo en él y es importante las cosas que tengáis de "decoración" porque refleja vuestra personalidad o sin embargo es un sitio para dormir sin más?
martes, 2 de agosto de 2011
Tres frases y reflexión
Los que no me leéis por primera vez, ya os habréis dado cuenta de cómo soy, más o menos, en algunos aspectos.
Intento tenerlo todo "controlado, organizado" y, sobre todo, me gusta mucho reflexionar sobre mi papel en el mundo. Intento saber si lo hago bien en los distintos aspectos de mi vida o si, al menos, llevo una forma de vida según mis ideales. Algo que sería mejor que ni me planteara, porque cuando tu forma de ver la vida no suele ser muy "estándar", estas reflexiones te traen más disgustos que alegrías.
Aunque yo tenga muy bien encaminado mi "ideal de vida", en la práctica creo que no se cumple ni por asomo...jeje Y es normal, por mucho que me guste tenerlo todo pensado, la vida es totalmente impredecible y, al final, lo que pensabas que iba a ser, acaba no siendo...
Y claro, en verano que no hay mucho tiempo de pararse a pensar (en serio, de verdad, de esos ratos en silencio en una playa donde no vas a tomar el sol precisamente), pues estas reflexiones me hacen más falta que nunca y como no me paro a pensar en todo detenidamente, se van dando pinceladas que no terminan de cuajar y, normalmente, en verano estoy más perdida que nunca.
Yo siempre digo que el año comienza con el cambio de curso, porque septiembre es una oportunidad de coger con ganas todo aquello que te has dejado olvidado durante los meses de verano.
Hace poco le decía a un amigo que, por algunas cosas que me habían pasado, me sentía como si no terminara de encontrar mi lugar, porque ya no podía seguir manteniendo algunas cosas o personas que no caben dentro de mi vida. En aquella vida ideal que me imaginé aún siendo una adolescente, quizás sí. Pero ya no, ya tienes que ir encauzando tu camino y viendo qué es compatible contigo y qué debe ocupar más hueco en tu corazón. Lo duro es cuando quieres hacer hueco y no caben ya...
Así que bueno, esa es mi lucha constante, la de todos los planes de vida, la de "quiero y no puedo", porque mi consignia es "querer es poder" y muchas veces, más de las que quisiera, no puedo llevarla a cabo. Si quiero algunas cosas o algunas situaciones, tengo que desprenderme de valores, gustos, personas o situaciones que me han acompañado a lo largo de mi vida... Y ¡cómo me cuesta!.
Otras veces también me cabe la posibilidad de pensar que no, que quiero seguir en aquel camino que me marqué, aunque la meta esté vacía...
Y ¡cómo cuesta seguir por ese camino con una meta llena de valores y recompensas pero lleno de obstáculos y sacrificios!!
Eso sí, estoy dispuesta, pero siempre teniendo presente que no quiero perder mi esencia...
Por eso, esta reflexión siempre es la misma, se queda en propósitos, porque no consigo llegar al final...siempre es una indecisión...que me tiro al vacío, me entra la nostalgia y vuelvo atrás y así sucesivamente...
Y todo este tocho viene porque he leído en una revista tres frases que me han ayudado mucho y que quiero compartir con vosotros. Creo que dicen tres verdades que quiero tener presentes en estas reflexiones veraniegas:
Para mí la primera es la principal. Porque cuando estoy mal y tengo ganas de hablarlo con alguien, pienso que tal vez mi problema no tiene la categoría de "problema" y es un egoísmo por mi parte. Pero es cierto que si para uno mismo ya es un problema, tienes el derecho de que alguien te escuche....
La segunda, pues que si al final te dejas llevar y no sigues con tu "esencia" o con tus "ideales", al final acabarás cambiándolos...
Y la última es una gran esperanza. Cuando me pongo a pensar si lo que he hecho durante este tiempo está bien, si no me sirve para nada o si me he equivocado.... me hace ver que siempre lo que haces te sirve para algo...
Y bueno, resumen muy bien cómo me siento estos días...
Yo sé que suelto un tocho, pero es mi rincón para desahogarme... Es el problema de rallarme tanto y por todo...jeje
Un beso!
Intento tenerlo todo "controlado, organizado" y, sobre todo, me gusta mucho reflexionar sobre mi papel en el mundo. Intento saber si lo hago bien en los distintos aspectos de mi vida o si, al menos, llevo una forma de vida según mis ideales. Algo que sería mejor que ni me planteara, porque cuando tu forma de ver la vida no suele ser muy "estándar", estas reflexiones te traen más disgustos que alegrías.
Aunque yo tenga muy bien encaminado mi "ideal de vida", en la práctica creo que no se cumple ni por asomo...jeje Y es normal, por mucho que me guste tenerlo todo pensado, la vida es totalmente impredecible y, al final, lo que pensabas que iba a ser, acaba no siendo...
Y claro, en verano que no hay mucho tiempo de pararse a pensar (en serio, de verdad, de esos ratos en silencio en una playa donde no vas a tomar el sol precisamente), pues estas reflexiones me hacen más falta que nunca y como no me paro a pensar en todo detenidamente, se van dando pinceladas que no terminan de cuajar y, normalmente, en verano estoy más perdida que nunca.
Yo siempre digo que el año comienza con el cambio de curso, porque septiembre es una oportunidad de coger con ganas todo aquello que te has dejado olvidado durante los meses de verano.
Hace poco le decía a un amigo que, por algunas cosas que me habían pasado, me sentía como si no terminara de encontrar mi lugar, porque ya no podía seguir manteniendo algunas cosas o personas que no caben dentro de mi vida. En aquella vida ideal que me imaginé aún siendo una adolescente, quizás sí. Pero ya no, ya tienes que ir encauzando tu camino y viendo qué es compatible contigo y qué debe ocupar más hueco en tu corazón. Lo duro es cuando quieres hacer hueco y no caben ya...
Así que bueno, esa es mi lucha constante, la de todos los planes de vida, la de "quiero y no puedo", porque mi consignia es "querer es poder" y muchas veces, más de las que quisiera, no puedo llevarla a cabo. Si quiero algunas cosas o algunas situaciones, tengo que desprenderme de valores, gustos, personas o situaciones que me han acompañado a lo largo de mi vida... Y ¡cómo me cuesta!.
Otras veces también me cabe la posibilidad de pensar que no, que quiero seguir en aquel camino que me marqué, aunque la meta esté vacía...
Y ¡cómo cuesta seguir por ese camino con una meta llena de valores y recompensas pero lleno de obstáculos y sacrificios!!
Eso sí, estoy dispuesta, pero siempre teniendo presente que no quiero perder mi esencia...
Por eso, esta reflexión siempre es la misma, se queda en propósitos, porque no consigo llegar al final...siempre es una indecisión...que me tiro al vacío, me entra la nostalgia y vuelvo atrás y así sucesivamente...
Y todo este tocho viene porque he leído en una revista tres frases que me han ayudado mucho y que quiero compartir con vosotros. Creo que dicen tres verdades que quiero tener presentes en estas reflexiones veraniegas:
- No rías nunca de las lágrimas de un niño: todos los dolores son iguales. Charles Van Lerberghc
- Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive. Gabriel Marcel
- Si has construído un castillo en el aire, no has perdido el tiempo; es allí donde debe estar. Ahora construye los cimientos. George Bernard Shaw
Para mí la primera es la principal. Porque cuando estoy mal y tengo ganas de hablarlo con alguien, pienso que tal vez mi problema no tiene la categoría de "problema" y es un egoísmo por mi parte. Pero es cierto que si para uno mismo ya es un problema, tienes el derecho de que alguien te escuche....
La segunda, pues que si al final te dejas llevar y no sigues con tu "esencia" o con tus "ideales", al final acabarás cambiándolos...
Y la última es una gran esperanza. Cuando me pongo a pensar si lo que he hecho durante este tiempo está bien, si no me sirve para nada o si me he equivocado.... me hace ver que siempre lo que haces te sirve para algo...
Y bueno, resumen muy bien cómo me siento estos días...
Yo sé que suelto un tocho, pero es mi rincón para desahogarme... Es el problema de rallarme tanto y por todo...jeje
Un beso!
sábado, 30 de julio de 2011
Frustración...
En estos últimos días es ese el sentimiento que me acompaña...
Me enfrento a situaciones que no dependen de mí y con las que no puedo hacer absolutamente nada. Yo soy una persona muy cuadriculada en ciertos aspectos, a la que le gusta controlar las situaciones a las que se enfrenta o, al menos, tenerlo todo organizado. Necesito en mi mente ver las cosas claras. Y últimamente, aunque quiero, no pueden ser así, porque no dependen de mí.
Por ejemplo, el tema del dinero...Cuánto me gustaría trabajar y ganar algo, poco aunque fuera, pero que me permitiera moverme en mis grupos de amigos sueltamente, sin necesidad de estar pensando que puedo o no hacer... No es cuestión de caprichos, es cuestión de hacer buenos regalos en los cumpleaños, de salir a cenar o al cine sin pensar que si me gasto 10€ ya tengo el presupuesto de toda la semana agotado... Y no me gusta eso de: "te invito", no, quiero valerme por mí misma y quiero hacer las cosas que me apetecen, sin tener que decir que NO a cosas que me duele un montón tener que negarme...
O la mala organización...odio no tener las cosas claras y, de repente, esos planes que no sé cómo van a ser hasta el último momento me ponen enferma...Pero ya no me jode que sea a mí, ya me molesta cuando joden a otras personas y me siento mal por ellas y, encima, yo no puedo hacer nada, proque de nuevo, no depende de mí...
Sé que ser tan organizada, ordenada o cuadriculada puede tener sus cosas buenas, a veces, pero otras muchas me frustra mucho, no por mí, por los demás...porque no saber que puedo hacer cosas que me gustaría no me influye a mí, influye a aquellos a los que no puedo acompañar o que me acompañan....
La poca organización y la falta de liquidez me pone de los nervios... porque lo que más me gusta es disfrutar de la gente que quiero, que tengo a mi alrededor...y antes, todo era muy fácil, tenías cualquier hora del día para pasarlo bien o simplemente te hacía falta un paquete de pipas, no una tetería, un buffet, una noche x ahí, una cena, un cámping, un helado, un....bla, bla, bla...
Odio crecer...
Me enfrento a situaciones que no dependen de mí y con las que no puedo hacer absolutamente nada. Yo soy una persona muy cuadriculada en ciertos aspectos, a la que le gusta controlar las situaciones a las que se enfrenta o, al menos, tenerlo todo organizado. Necesito en mi mente ver las cosas claras. Y últimamente, aunque quiero, no pueden ser así, porque no dependen de mí.
Por ejemplo, el tema del dinero...Cuánto me gustaría trabajar y ganar algo, poco aunque fuera, pero que me permitiera moverme en mis grupos de amigos sueltamente, sin necesidad de estar pensando que puedo o no hacer... No es cuestión de caprichos, es cuestión de hacer buenos regalos en los cumpleaños, de salir a cenar o al cine sin pensar que si me gasto 10€ ya tengo el presupuesto de toda la semana agotado... Y no me gusta eso de: "te invito", no, quiero valerme por mí misma y quiero hacer las cosas que me apetecen, sin tener que decir que NO a cosas que me duele un montón tener que negarme...
O la mala organización...odio no tener las cosas claras y, de repente, esos planes que no sé cómo van a ser hasta el último momento me ponen enferma...Pero ya no me jode que sea a mí, ya me molesta cuando joden a otras personas y me siento mal por ellas y, encima, yo no puedo hacer nada, proque de nuevo, no depende de mí...
Sé que ser tan organizada, ordenada o cuadriculada puede tener sus cosas buenas, a veces, pero otras muchas me frustra mucho, no por mí, por los demás...porque no saber que puedo hacer cosas que me gustaría no me influye a mí, influye a aquellos a los que no puedo acompañar o que me acompañan....
La poca organización y la falta de liquidez me pone de los nervios... porque lo que más me gusta es disfrutar de la gente que quiero, que tengo a mi alrededor...y antes, todo era muy fácil, tenías cualquier hora del día para pasarlo bien o simplemente te hacía falta un paquete de pipas, no una tetería, un buffet, una noche x ahí, una cena, un cámping, un helado, un....bla, bla, bla...
Odio crecer...
miércoles, 27 de julio de 2011
Y volvía a ser el séptimo 27 del año
...Y volvía a ser 27 del 7 a las 7 de la mañana...
-¡Qué rollo!. Pensó Peter Pan. Sabía que se levantaría con mal humor y su cara empezaba a picarle. ¡Otra vez las ronchas de todos los años!. Como buen niño perdido, odiaba la fecha en la que nació. Aunque en Nunca Jamás no se notaban los años, aunque no los cumpliera, su cuerpo lo notaba, y de alguna forma lo manifestaba. En su caso, unas molestas ronchas en la cara que le picaban durante todo el día y un mal humor tal vez propiciado por ellas o simplemente como reacción psicológica a aquel día.
Ya era el 24º año que le pasaba y conforme avanzaban los años, aquello empezaba a molestarle cada vez más. Desde que Dirdam apareció en su vida, ésta intentaba que el día fuera lo más llevadero posible: con regalos alimenticios creativos (como nubes de merengue, lagos de chocolate blanco o ríos de arroz con leche), excursiones a sus lugares preferidos ( el valle equino, el árbol de la humildad o el sendero del amor)… Pero nunca conseguía que sus ronchas desaparecieran o que empezara y acabara aquel día con una sonrisa. Aún así, sabía que aquel año iba a ser diferente. El 24 para Dirdam era un número mágico. Le proporcionaba un poder extraordinario y podía realizar lo que cualquier otra hada no podría hacer… Así que decidió hacerle un regalo muy especial. Aquel día, a las 7 de la mañana (un momento ideal para hacer magia), le dejó un regalo en su habitación: Peter Pan tenía la oportunidad de convertir un recuerdo feliz de su memoria en un instante y volver a vivirlo. Dirdam no quería que aquel día fuera más especial que los demás, tan solo que fuera como el resto, normal o feliz, y así, equilibrar la balanza. Mientras Peter cerraba con fuerza los ojos y se disponía a volar, Dirdam le susurró:
- Me da igual que sea 27,28 o 29, que haga 23,24 o 25 años que vives en Nunca Jamás. Tan sólo quiero que SIEMPRE seas feliz y que tengas muchos recuerdos felices como el que vas a vivir en tu memoria. Felicidades por ser un Peter Pan de los pies a la cabeza. Felicidades por ser quien eres, por ser alguien al que es fácil amar.
-¡Qué rollo!. Pensó Peter Pan. Sabía que se levantaría con mal humor y su cara empezaba a picarle. ¡Otra vez las ronchas de todos los años!. Como buen niño perdido, odiaba la fecha en la que nació. Aunque en Nunca Jamás no se notaban los años, aunque no los cumpliera, su cuerpo lo notaba, y de alguna forma lo manifestaba. En su caso, unas molestas ronchas en la cara que le picaban durante todo el día y un mal humor tal vez propiciado por ellas o simplemente como reacción psicológica a aquel día.
Ya era el 24º año que le pasaba y conforme avanzaban los años, aquello empezaba a molestarle cada vez más. Desde que Dirdam apareció en su vida, ésta intentaba que el día fuera lo más llevadero posible: con regalos alimenticios creativos (como nubes de merengue, lagos de chocolate blanco o ríos de arroz con leche), excursiones a sus lugares preferidos ( el valle equino, el árbol de la humildad o el sendero del amor)… Pero nunca conseguía que sus ronchas desaparecieran o que empezara y acabara aquel día con una sonrisa. Aún así, sabía que aquel año iba a ser diferente. El 24 para Dirdam era un número mágico. Le proporcionaba un poder extraordinario y podía realizar lo que cualquier otra hada no podría hacer… Así que decidió hacerle un regalo muy especial. Aquel día, a las 7 de la mañana (un momento ideal para hacer magia), le dejó un regalo en su habitación: Peter Pan tenía la oportunidad de convertir un recuerdo feliz de su memoria en un instante y volver a vivirlo. Dirdam no quería que aquel día fuera más especial que los demás, tan solo que fuera como el resto, normal o feliz, y así, equilibrar la balanza. Mientras Peter cerraba con fuerza los ojos y se disponía a volar, Dirdam le susurró:
- Me da igual que sea 27,28 o 29, que haga 23,24 o 25 años que vives en Nunca Jamás. Tan sólo quiero que SIEMPRE seas feliz y que tengas muchos recuerdos felices como el que vas a vivir en tu memoria. Felicidades por ser un Peter Pan de los pies a la cabeza. Felicidades por ser quien eres, por ser alguien al que es fácil amar.
martes, 7 de junio de 2011
Desanimada...
...Ilusionada llevo como un mes echando prácticas, currículums, llamando, enviando correos...
Y pasa el tiempo y cada vez me desanimo más y pienso que está más lejos la posibilidad de hacer prácticas...
Lo sé, tal vez esté obsesionada y el teléfono suene cuando menos me lo espere pero ahora mismo no hay otra cosa que me haga más ilusión que saber que podré hacer este verano lo que me gusta...
Y me da rabia, mucha rabia ver cómo la gente se queja porque estará explotada, porque el sueldo es mínimo, porque no podrán disfrutar del verano...
Para mí disfrutar del verano es eso, poder hacer prácticas...¿Qué es poco dinero? El suficiente para pasar los ratos libres de lujo y por poco que sea, yo sé que ese dinero lo necesito y si estaré explotada me da igual, más explotados están aquellos que trabajan en el campo, de peón o limpiando escaleras...yo cuando llegue a casa estaré cansada mentalmente, no físicamente y eso, a día de hoy, es un lujo tal y como están las cosas...
En fín...
No sabéis las ganas que tengo y, sin embargo, me da la sensación de que tan sólo me quedaré con las ganas... =(
Un besito!
domingo, 27 de marzo de 2011
La teoría del triángulo
...Hace muchos años que defiendo aquella teoría a la que llamé "La teoría del triángulo". Pienso que en las relaciones personales existe un triángulo en el que cada esquina está destinada a los estudios, el amor y la amistad. Si estudias mucho, sacas los exámenes muy en condiciones y estás al día en lo que a tu estudios se refiere, ese vértice estará más que cubierto pero el amor y la amistad decaerán. Si por el contrario, estás magníficamente con tu pareja, pasas todo el tiempo con esa persona y sólo piensas en ella, te distraerás en los estudios y no le dedicarás el tiempo o la atención necesaria a tus amigos. Pero si los atiendes a ellos sobre todas las cosas, dejarás a tu pareja de lado y decaerás en los estudios...
Sé que puede sonar a tontería, pero la defiendo 100%. Lo he vivido y sé que en el momento que "triunfas" en alguno de los tres aspectos, los otros dos decaen muchísimo.
O se es muy feliz en alguno y muy infeliz en los dos restantes o tienes que consolarte con ser un poquito feliz en cada...

Sé que puede sonar a tontería, pero la defiendo 100%. Lo he vivido y sé que en el momento que "triunfas" en alguno de los tres aspectos, los otros dos decaen muchísimo.
O se es muy feliz en alguno y muy infeliz en los dos restantes o tienes que consolarte con ser un poquito feliz en cada...

¿Qué merece más la pena? ¿La calidad o la cantidad?
¿Una gran sonrisa o tres sonrisas pequeñas?
¿Una gran sonrisa o tres sonrisas pequeñas?
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